Asunto complicado que intentaré resumir lo más posible.
Libertad no es gratuidad.
Desde el cierre de Megaupload me alarma de forma notable la incomprensible ecuación que muchos han hecho de Libertad= contenidos gratuitos. (Abucheen. Sigamos).
Lo que me alarma del cierre de megaupload no es que cierren una empresa que pueda tener una actividad ilegal (en principio ellos no se hacían responsables del material alojado; pero si premiaban a los usuarios para que lo subieran, es otro asunto). A mí me alarmó la forma cómo se hizo. Me da la sensación (y es una sensación, sé nada de legislación estadounidense) de que ha sido un golpe de estado del FBI. Desde mi punto de vista, eso es lo protestable. Eso, y que no hayan sido capaces de detener algo muchísimo más grave, como es la pedofilia en internet, porque no hay una industria detrás que se vea perjudicada.
Y aquí viene mi segunda alarma. Una oleada de gente ha alegado que el cierre de megaupload es un atentado contra los derechos (¿qué derechos?) y contra la libertad de uso de internet (¿qué libertad?). E, incluso, se han atrevido a declarar una World Wide War. O World War Web. O alguna barbaridad semejante.
Pero vayamos por partes.
¿Y cómo compartimos contenidos legales?
Megaupload es una herramienta para compartir archivos pesados. Como esa herramienta, hay muchas más. De ese tipo (que están empezando a cerrar) o de otros tipo SugarSync o Dropbox. Así que ha sido una faena para todas aquellas personas que usaban Megaupload para trabajar y que han perdido contenidos, pero hay otras herramientas que lo sustituyan.
El tema difícil: los derechos de autor (los derechos de autor NO son Ramoncín).
Los derechos de autor. Tema escabroso donde los haya. Yo no sé nada o casi nada de derechos de autor. Pero vamos a funcionar por instinto.
- Alguien hace un trabajo, debe recibir una remuneración. Sea cual sea su trabajo.
En eso estamos de acuerdo. ¿Dónde entra la discusión?
- Cómo funciona esa remuneración. Y quién es el que paga.
La SGAE con su apestosa política de derechos de autor y su forma de comunicarla y exigirla, y algunos de sus miembros (que se nombran portavoces de un sector que los rechaza) ha hecho que la opinión pública se vuelva contra los autores. Y autor es Alejandro Sanz, sí (experto en meter la pata, además). Pero no solo. Y lo de “los músicos están forrados, me bajo su música porque les da igual” no es así. Músicos forrados son un porcentaje muy bajo de la industria. Pero vale, de acuerdo. El tema derechos de autor, está mal gestionado (también para los músicos). Comprarse discos, casi nadie lo hace ya, y la industria se muere. ¿Se MUERE? ¿La industria o la música? Se muere algo obsoleto. Llega Spotify.
Derechos de autor y políticas mal planteadas y peor ejecutadas. La ley SINDE. Y la revolución del usuario. Un usuario mal acostumbrado a no pagar por consumir. Y a no pagar y a ELEGIR cómo consume. ¿Cuál es el problema? Que a ese consumo libre y diferente del usuario, la pesada industria (audiovisual) no ha sabido sacarle partido. ¿Por qué? Porque buscan modelos de conseguir dinero como había antes: metiendo bloques de publicidad. Tremendo error. Hay más formas. Pero es mejor negarse en banda y decir que la piratería mata la industria. Cuando lo que mata la industria es la cerrazón de la propia industria.
Hablemos, entonces, de la industria.
La industria del cine y la televisión. Generan unos contenidos. Los venden y obtienen dinero directo. O los proyectan y obtienen dinero de la publicidad (simplificando mucho). La industria (activa) decide qué, cuándo y dónde (en la tele, en el cine). El usuario (pasivo) lo ve. Pero el usuario ha dejado de ser pasivo. Es activo, conoce y exige. Y la industria no se mueve. “Ve las cosas cuando yo te diga; y con 20 minutos de publicidad”. Y el usuario piratea. ¿Es sólo la gratuidad? No sólo. Es la libertad de elegir cuándo, cómo y qué. Pero la industria no está a la altura. Y en este país no terminan de aterrizar alternativas. ¿Por qué no puedo ver Mad Men al día siguiente a su emisión en USA de pago? ¿Por qué no puedo ver Homeland de golpe si me apetece? Con contenido pirata lo puedo hacer. ¿Y qué hace la industria? Nada. Llorar. Y morir, como el cisne negro. Y echarle la culpa al usuario. Su consumidor potencial.
La industria musical sigue aferrada a la venta de discos (por la que los grupos apenas ven beneficio, por otra parte). Y llega iTunes y demuestran que otra forma es posible. Y llega Spotify y demuestra que otra forma es posible. Y llegan grupos que usan internet a su favor. Muchos grupos. ¿Y la industria? Erre que erre que internet les va a matar. Y te meto 50 € de entrada en los conciertos y sin pestañear (mientras las salas pequeñas se asfixian). La industria, lo que “los mayores” conocen por “industria musical”, hace rato que murió. Hay otra forma de hacer las cosas, pero no lo han entendido. Es muy cómodo criticar sentados en un sofá de cuero a años luz de la realidad.
¿Y qué pasa con los usuarios?
No soy hard user de descargas, pero en mi peril internetero he pasado ya por napster, imesh, soulseek, y algunas más que no recuerdo, hasta las actuales). Bajaba música antes de spotify (aunque soy de la que sigue comprándose cds, una romántica). Y me he bajado pelis y series aunque no he dejado de ir al cine por eso (lo cierto es que no soy buen ejemplo, porque ni en original ni en pirata soy una gran consumidora ni de series ni de pelis en casa). Pero siempre he tenido claro que es contenido pirata. Nunca me he sentido con la legitimidad de reclamarlo como mi derecho. ¿Derecho? Derecho es que me lo ofrezcan en la biblioteca/ videoteca pública. ¿Que era guay tenerlo y que, en mi caso, me ha permitido descubrir muchos músicos? Sí, pero también hizo que me descargara mucha música que nunca escuché. Nunca he descubierto tanta música como ahora, con Spotify. ¿Pero verlo en internet un derecho? No estoy de acuerdo. Hay unos contenidos que quiero usar, pues hay que “pagar” de alguna forma.
¿Pagar? Pero si en internet, todo es gratis.
A no ser que tú como consumidor te valores como “algo gratis”, la respuesta a eso es NO. Utilizar Facebook o Tuenti o Twitter, o incluso Google, no es gratis. Es como estar expuesto al bloque publicitario de la televisión todo el rato. Y no es la exposición a banners. Es mucho más. Cuando navegas por internet, lo haces a través de compañías privadas (hablo de la norma, no de los que habéis conseguido navegar por sitios open source con sistemas operativos distintos a la media). Y al usar compañías privadas te conviertes en un usuario con un valor. Tu “valor” varía dependiendo de la cantidad de datos que tenga de ti esa compañía (todos tus datos, como Google, muchos, como Facebook, algunos, como Twitter). Los anunciantes pagan por esa información, ya sea para enseñarte anuncios de acuerdo con tu perfil, ya sea para ofrecerte otros servicios premium o adaptados a tus gustos, intereses, edad, etc. ¿A Facebook le importa qué música te gusta? No. A Facebook le interesa saber cosas de ti para poder venderte más caro. Sin más. Y no pasa nada. A ese coste nadie le da importancia.
¿Qué quiero decir con esto? Estoy matizando la frase con la que cerré el anterior epígrafe. Hay que “pagar” de alguna forma. Y “de alguna forma” no siempre significa que el usuario ingrese 4,99 € al mes para disponer de toda la música que quiera (o casi) sin cortes publicitarios. Significa que pueda escucharla con anuncios (gratis) o de pago (a un coste razonable). Spotify ya lo ha hecho. Es fácil. Es asequible. Es útil (multiplataforma). Pero también significa que hay otros modelos en los que no hay coste para el usuario, pero el contenido es legal. Y la inversión se recupera.
¿Qué pasa con las series? ¿Para cuándo Netfix en España? Si hay la misma disponibilidad que si las descargas fuesen piratas (rapidez de disponibilidad de contenidos subtitulados, toda la base de datos disponible) pero a un precio razonable, ¿qué pasaría? Tarifa plana o pay per view. Y la ventaja del HD. Y la ventaja de no necesitar almacenar. Y la ventaja de no tener que descargar (que es un rollazo tremendo). ¿Y si el usuario no quiere pagar? Publi. ¿Y si la publi no funciona? No soy publicista, pero se me ocurren unas cuantas formas de recuperar la inversión. ¿Si yo soy Armani y negocio la publicidad de los trajes de Mad Men, qué me interesa más, 4 millones de usuarios en EEUU y ya, o en 48 horas 30 millones de espectadores a lo largo de todo el mundo? Si soy Armani casi que me da igual que la descarga sea legal o ilegal, siempre que llegue a esos 30 millones de espectadores. Pero si yo (la productora), le ofrezco esas 30 millones de descargas a la marca, en 48 horas ¿qué no puedo cobrar? Creatividad, industria, creatividad. Sois mayores, pero no tanto. Aferrándonos a lo que teníamos está claro que la industria muere. Y se lo merece.
El usuario lleva 14 años consiguiendo los contenidos gratis. No va a ser fácil convencer, convencernos, de que ahora ya hay que pagar. Es una cuestión de sensibilización de los consumidores. Está claro. Pero desde luego esa sensibilidad no van a salir de leyes como SINDEWERT o SOPA o PIPA. Más bien al revés. Unos buenos servicios alternativos solucionarían el problema. Los artistas no son los enemigos, pero ahora lo parecen.
Las operadoras y el gato al agua.
Y una última cuestión y para mí la más importante. Las operadoras. ¿Nadie se plantea el tremendo precio de las operadoras? ¿Por qué no se carga contra ellas? Pagar de 30 a 60 € de internet en casa, más de 40 a 100 € en el smartphone/tablet hace un consumo de 70 a casi 160€ mensuales de internet. Añadir a eso spotify + youzee + pay per view+ applestore pueden hacer llegar las facturas a 200€ mensuales. No es viable si se quiere pedir a los usuarios que paguen y menos en la situación actual. O bien las operadoras bajan los precios o bien los mantienen pero incluyen paquetes de contenidos, como las teles, manteniendo las tarifas actuales. Pero 200 € de internet al mes es una barbaridad.
En lo que no voy a entrar, por obvio, es en lo de “la cultura tiene que ser gratis” sin un modelo sostenible a cuestas. Porque no sólo hay que pagar a los artistas (que para mí son unos trabajadores más), si no que hay que pensar que detrás de cada proyecto hay un sinfín de trabajadores que tienen que recibir un sueldo digno. Si alguien de los que me dicen “cultura gratis” me explica de dónde se saca el dinero para pagar desde el servicio de limpieza de un plató, a todos los técnicos y personal que trabaja en una producción, perfecto. Pero el gratis por el gratis, o peor aún, gratis “porque los artistas tienen que pasar hambre” ni lo considero.
Por supuesto que considero que internet es mucho más. Sólo ofrezco una reflexión sobre la industria pesada, la inamovible, la que no hace más que amenazar con morirse porque no saben encontrar soluciones. Pero internet es mucho más, insisto. Hay grandísimos y muy buenos ejemplos de cómo sacar ventaja a internet. De crowd funding y mil inventos más. Gente que ha dado a conocer su obra usando las muchísimas posibilidades que ofrece internet. Pero pedir a la industria tanta renovación, me temo que no es un objetivo realista.
La foto, mía, de Tempelhof en Berlín
** Todo esto sin entrar en lo que para mí es el verdadero debate de fondo: ¿el sistema económico se tiene que basar en el consumo? Pero si entro ahí, ya no salgo. **




Sencillamente magistral. Es largo pero he llegado hasta el final sin parpadear. Ojalá leyeran esta reflexión muchos de esos ‘talibanes’ del todo gratis y del libre acceso a la cultura. Das en el clavo en cada uno de los puntos que intervienen en la polémica. Y sobre todo me gusta el foco hacia las operadoras, que hasta ahora apenas aparecen en el debate y son, desde mi punto de vista, las mayores culpables de esta situación.
Lo dicho, magistral!
Besos
Buen artículo, Henar. Pero Manu Grooveman: creo que confundir las críticas a los contenidos privativos con el “todo gratis” es uno de los grandes bulos que ha conseguido reproducir la industria discográfica y del cine.
Es tan ridículo pensar que quienes quieren compartir contenido quieren “todo gratis” como sería pensar que quienes quieren por ejemplo libertad de contenidos es que quieren estar viendo porno todo el día. Seamos serios.
Si Megaupload genera tanto dinero, ¿a qué espera Hollywood para crear su propio Megaupload? Con películas de calidad, sin grabaciones cutres con una cámara en la sala del cine, sin virus, con extras para los que más paticipen, etc, etc
¿Todo gratis? ¿Pagar una cuenta premium es todo gratis? ¿Pagar=gratis? No cuadra.
El asunto está en el coste oportunidad que remarca el artículo. ¿Ir a la tienda a comprar, esperar meses desde el estreno en USA; tener que ver una serie doblada si la quiero en VOS; etc, etc,?
Por otro lado, ¿desprotección de los derechos de autor? ¿Si compro un coche no puedo prestarselo a mis amigos? Es mio, ¿no? ¿Por qué no puedo hacer lo mismo con un disco? Si lo compro, ¿por qué no es mío? ¿Es que mi coche no tiene “autor”? ¿Es que mis amigos quieren todo gratis y por eso me piden prestado el coche?
Por último, ¿pagan los músicos derechos de autor a quién inventó el blues o el rock o el soul o el acorde de sol mayor? ¿Pagan en cada concierto derechos al inventor de la guitarra o de la escala pentatónica? ¿Pagan los cineastas derechos de autor a Einsestein por el invento del montaje dinámico?
Usemos la cabeza antes de repetir slogans inventados para desinformar a la gente y hacerle comulgar con ruedas de molino.
El cierre de Megaupload responde a ua estrategia para ir censurando internet poco a poco. El cine y la música les importa una mierda, es una excusa para ganar adeptos al control de la red.
Por cierto, no he usado megaupload nunca, excepto una vez para unas fotos que pesaban mucho. No he perdido nada. Para evitar suspicacias….
amigo ciudadanonumero12, por alusiones. Desde la seriedad, lo del ‘todo gratis’ no lo he tomado del argumentario ideológico de ninguna discográfica. Es una expresión que he escuchado en varios debates, tanto online como ‘face to face’ a internautas, usuarios o como quieras llamarlo. Por supuesto, no digo que todos los que están a favor de megaupload la defiendan, pero el debate está ahí y hay gente (no sé si mucha o poca) que piensa que el acceso a la cultura tiene que ser gratuito y que cuanta más cultura consuma, más formada estará la sociedad. Ese argumento está ahí y para mí encierra una perversión…
Mi postura coincide bastante con lo que ha descrito Henar. Solo un apunte con respecto a los derechos de autor. Sin ser yo experto en la materia, creo que hay cierta demagogia en equiparar los derechos de autor con el uso de un coche, de un estilo o de un acorde concreto (¿debemos pagar derechos de autor a los griegos cada vez que toquemos un Sol mayor?, lo mismo así se saneaba su economía…) . Hasta lo que yo sé (repito no soy experto) un coche es un bien material, los derechos de autor y la propiedad intelectual son otra cosa, tienen otra finalidad… No pueden, ni deben regirse por los mismos criterios. Llegaríamos al absurdo de plantear si debo pagar yo, pues, al arquitecto cada vez que cruce por su puente…
PD: yo si usaba megaupload, tenia mi música subida allí para distribuirla gratuitamente…
Saludos!
Ah! Y por cierto. Estoy de acuerdo en que el cierre de megaupload nos tiene que preocupar el por qué y el cómo. No sé si lo puse aquí o en otro sitio. Y coincido que centrar los esfuerzos en el debate sobre gratuidad de contenidos y derechos de autor nos distrae de lo principal, que es la legislación absurda que quieren meter en internet. Y por supuesto coincido contigo que no es casualidad que se haya producido el año siguiente a la revolución de la primavera, 15M, occupy wall street y siguientes.
En este post sólo llamo a la reflexión sobre la primera parte. Precisamente porque creo que nos distrae de la segunda parte. Trabajo en internet desde hace unos cuantos años. Y no aterricé en internet por casualidad, lo elegí. Y creo que hay que proponer soluciones a unas industrias que, bien usadas, pueden generar muchísimo empleo. Eso es lo que intento debatir aquí. Me da mucha rabia ver cómo un montón de gente a la que sigo en twitter se rompe la camisa porque no se pueden bajar series, y llaman a la guerra en internet por eso y sólo por eso, sin darse cuenta que esa no es la cuestión. Y que además es una cuestión indefendible con esos argumentos de “toda la cultura libre y gratis”. Creo que cada uno es legítimo para decidir si su producción artística es gratis o cobra porque vive de ella.
¡Gracias por tu comentario!
Por fin he sacado un buen rato para leerme tu post -llevo con ganas desde ayer-. Se lo agradeceré al santo patrón del gremio de los plumillas por el que me he tomado un respiro dentro de mi jornada laboral
¿qué decir? me ha encantado… tanto, que lo voy a enlazar dentro del post que subí ayer con el mismo tema, por si alguno de mis lectores quieren documentarse sobre el asunto. ¡Lo tuyo es una tesis!
Suscribo punto por punto todo lo que señalas. Está claro que la Industria tiene que espabilar si no quiere extinguirse. Solo espero que en esta lenta y escabrosa transición todos aquellos que tienen legítimo derecho a ganarse el pan con la cultura no se queden por el camino. No sé. Quizá es a nosotros -artistas y consumidores- a quienes nos corresponde ahora dar “un golpe de estado”.
P.D.- Estoy deseando leer (o escuchar) tu visión sobre un sistema económico no consumista. Sospecho que voy a estar bastante de acuerdo…
Muchas gracias Isa!!! Pues a ver si le doy al tema de “otro modelo económico es posible”, pero aún ando dándole vueltas a cómo atarlo.
Muchas gracias por el enlace y por tu opinión!
Beso!
Hola Ciudadano12,
Por matizar. Lo de los derechos de autor/ derechos de propiedad intelectual ya dije que era un tema peliagudo y que requiere post aparte (y no tengo tanta formación). Insisto en que la mala gestión que de ellos está haciendo una sociedad privada (SGAE) tanto para los músicos no masivos como para la opinión pública están perjudicando más que beneficiando a la industria.
Otro matiz. En el post lo pongo: las industrias que no se renuevan merecen morir. Como el sector editorial (del que no hablo en el post). Coincido contigo con que hay mil formas de conseguir que un negocio sea rentable. Y el ejemplo que pones con megaupload como negocio es un buen ejemplo. Pero en mi TL en twitter sí que ha habido cientos de comentarios que exigían cultura gratis (como dice M. Rivas, quizá confundiendo “free internet” de libre con gratis), y por eso mi post. ¿Gratis? Ya he explicado en el post que navegar por internet no es gratis: pagas a las operadoras (una barbaridad) y además están pagando por ti como usuario. Pero respecto a la distribución gratuita de contenidos: yo no hago mi trabajo gratis. Pero como es un trabajo estándar con tarifas y contrato estándar, no pasa nada. El problema de las actividades culturales es que no entra en esa estandarización. Y ahí tenemos el problema. Nadie quiere pagar. Si a mí alguien me dice “que sea gratis y se financie así” , lo valoro. Pero el “que sea gratis porque es mi derecho” sin que haya una propuesta de viabilidad económica detrás, me parece demagogia.
Y megaupload no es dejarle tu coche a tu primo. Es que medio Madrid esté usándolo a la vez y que nadie te pague ni gasolina ni mantenimiento ni averías. Porque además ahí te contradices. Me dices que es un negocio cuyo modelo podría copiar la industria, pero también me dices que es como compartir una serie con tu primo. A ver.
Y el último matiz. Los músicos. Yo llevo trabajando con músicos desde el 97. Y lo que se dice de “los músicos ganan en los conciertos” es verdad, o era. Desde el 97 a hoy es impresionante la cantidad de salas de conciertos pequeñas/ medianas que han cerrado en España. Y las que quedan, ya no pagan fijos y, muchas veces, alquilan la sala a los músicos para que toquen. Situación de crisis total. La gente llena los conciertos de plazas de toros o de festivales, pero dejan vacío el Bogui Jazz. Pero este es otro problema del que tampoco toca hablar aquí. La cuestión de fondo es que un profesional de la música tiene derecho a ganarse (o intentar ganarse) la vida con la música. Y no sé si es a través de propiedad intelectual, de conciertos, o de qué. Pero no sirve decir “todo es una mierda” y no dar una solución a cambio. Y sí. Los músicos pagan derechos de autor por hacer versiones. Los dramaturgos, por adaptar textos ya escritos. Y así.
Henar, chapó de nuevo!
Muchísimas gracias por tantos chapós y por tus matices críticos y oportunos, rey.
verdad, verdadera
Creo que el problema es que las grandes compañias que controlan tanto las TIC como la industria del ocio y del entetenimiento ni han actuado, ni actúan de manera honesta.
Falsean datos y argumentos (equiparando millones de descargas con millones de productos no vendidos), desprecian a los que pagan sus precios desorbitados y unilaterales de acceso, convierten al artista en rehén de sus intereses, y se aprovechan de internet como medio difusión para establecer, a trasmano, que productos pueden ofrecer más o menos rentabilidad y en que target.
Como dices tú, después de tres lustros, una parte bastante importante de los usuarios de base van por delante de una industria que sólo pretende imponer unas reglas de juego que le permitan unos beneficios sobredimensionados.
Uno de los grandes logros de internet ha sido revalorizar la cultura, tanto la que algunos se esfuerzan en escribir con mayúculas como la que intentan que permanezca en minúsculas, pero que les proporciona la verdadera liquidez para mantener sus negocios y seguir haciendo más dinero.
Por cierto lo de de la “cultura gratis” es una coletilla que ellos ponen en boca de los usuarios. La gente va a pagar por lo que crea que deba pagar. La lógica de la industria siemre ha sido: lo que no me produce los beneficios esperados se liquida, se destruye o, en el mejor de los casos, se guarda en un cajón, que para eso soy el dueño ¿y el creador?… que se esfuerce en fabricar exitos.
Totalmente de acuerdo. Me quito el sombrero, señorita Crawford.